A la hora de buscar el puesto perfecto, detectar las señales de alarma a tiempo puede ahorrarle muchos problemas en el futuro. Al fin y al cabo, en el proceso de contratación no se trata sólo de si eres la persona adecuada para la familia. También se trata de si ellos encajan con usted.
Hablemos de cómo detectar posibles problemas, hacer preguntas inteligentes y asegurarnos de que nos estamos preparando para el éxito.
Signos de incompatibilidad
Descripción imprecisa del trabajo: Si la familia no te dice exactamente lo que busca o no te da detalles claros sobre tus tareas, es señal de que las cosas pueden complicarse más adelante. Por ejemplo, si te dicen: “Buscamos a alguien flexible que pueda ayudar con el cuidado de los niños y en las tareas domésticas”, pero no dan más detalles, podrías acabar haciendo más malabarismos de los que te habías propuesto.
Expectativas poco realistas: Es posible que algunas familias quieran una niñera superheroína que pueda ocuparse de toda la casa, cuidar de varios niños y estar de guardia las 24 horas del día, todos los días de la semana, todo ello sin una remuneración justa. Frases como “Necesitamos a alguien que pueda hacerlo todo” o “Lo iremos descubriendo sobre la marcha” son señales de alarma.
Comunicación deficiente: Si la familia es desorganizada o no responde durante el proceso de contratación, eso puede ser una pista sobre cómo irán las cosas si aceptas el trabajo. Algunos ejemplos son las cancelaciones de última hora, la vaguedad en los detalles de la entrevista o el hecho de que no te devuelvan los mensajes a tiempo.
Cuestiones de límites: Ten cuidado si una familia parece esperar que difumines los límites entre lo personal y lo profesional, como dar por sentado que siempre estarás disponible o entrometerte en tu vida personal. Afirmaciones como: “Necesitamos a alguien que pueda quedarse hasta tarde cada vez que nos retrasemos” sin haberlo discutido previamente pueden ser una señal de alarma.
No hay acuerdo escrito: Si la familia duda en formalizar las cosas con un contrato, es una señal de alarma importante. Un acuerdo claro te protege tanto a ti como a ellos.
Preguntas para detectar problemas a tiempo
- “¿Cómo es un día normal en este puesto?”. Esto le ayuda a descubrir las rutinas y responsabilidades diarias para ver si coinciden con lo que está buscando.
- “¿Cuáles son sus principales prioridades para el puesto?”. Esta pregunta da una idea de sus expectativas y de si coinciden con tus puntos fuertes.
- “¿Cómo se gestionan los cambios de horario?” Averigua si esperan una flexibilidad constante sin previo aviso o si son respetuosos a la hora de comunicar los cambios.
- “¿Hay responsabilidades más allá del cuidado de los niños?” Aclara si tareas como las tareas domésticas o los recados forman parte del trabajo para que no haya sorpresas más adelante.
- “¿Cómo gestionas la retroalimentación y la comunicación?”. Una familia respetuosa con el trabajo que haces debería estar abierta a aplicar una política para debatir las preocupaciones o los cambios.
El proceso de contratación consiste en encontrar la combinación adecuada para ambas partes. Si estás atento a las señales de alarma y haces preguntas meditadas, te prepararás para un puesto en el que realmente puedas prosperar. Confía en tus instintos y no te conformes con menos de lo que mereces. La familia perfecta para ti está ahí fuera.
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