Es un momento emocionante para los cuidadores cuando los bebés alcanzan por fin la edad en la que están preparados para ingerir alimentos sólidos. Ver a un pequeño especial experimentar por primera vez el glorioso sabor de todo tipo de alimentos, desde el plátano hasta el yogur, es mágico. Pero también puede resultar confuso intentar averiguar qué alimentos ofrecer, cómo prepararlos y almacenarlos y qué productos necesitarás. Para ayudarte en el camino hacia la creación de un comedor aventurero, aquí tienes una rápida hoja de trucos con todo lo que necesitas saber para convertirte en un profesional de la comida casera para bebés.

¿Cuándo están los bebés preparados para tomar sólidos?

La mayoría de los bebés empiezan a comer sólidos alrededor de los 6 meses. En ocasiones, los bebés están listos antes, pero conviene basar el punto de partida en las recomendaciones del pediatra y de los padres. Por lo general, los bebés que están preparados para comer sólidos pueden sostener la cabeza por sí solos, se sientan con apoyo, han desarrollado la capacidad de agarrar y masticar juguetes y muestran interés por la comida.

¿Puré o no puré?

La alimentación infantil solía ser una papilla aguada de judías verdes en un tarro, pero hoy en día hay muchas formas nuevas y creativas de conseguir que los bebés coman cosas buenas. Una de ellas es el destete dirigido por el bebé. Consiste en ofrecer a los bebés una variedad de alimentos blandos y de tamaño adecuado, como trocitos de boniato, plátano, carne blanda, huevo y aguacate, y permitirles que experimenten con la alimentación. Se dice que este método fomenta el desarrollo de la motricidad fina y la masticación, y ayuda a introducir a los bebés en una amplia variedad de alimentos.

Pero eso no significa que los bebés deban prescindir por completo de los purés. Muchas personas combinan los purés con los alimentos que se comen con los dedos, sobre todo cuando los bebés empiezan a experimentar con los sólidos. Los purés son una opción estupenda para los bebés que necesitan más tiempo para desarrollar sus habilidades de masticación y prensión, y permiten a los cuidadores ofrecer alimentos de forma muy controlada para vigilar las alergias alimentarias. Los purés también son ideales para llevarlos en cómodas bolsitas y recipientes de viaje.

¿Qué necesito para hacer mis propios purés?

El proceso de elaboración de un puré de papilla consiste básicamente en hervir, cocer al vapor o asar los alimentos y, a continuación, batirlos o triturarlos, y existen una serie de herramientas que facilitan enormemente la preparación de papillas a granel.

  • Preparador de potitos todo en uno: En el mercado hay docenas de robots de cocina. Uno de los favoritos es el Beaba Baby Cook 4 en 1, que puede cocer al vapor, batir, descongelar y recalentar, todo con solo pulsar un botón.
  • Licuadoras y almacenamiento: Mucha gente confía en la Baby Bullet, que es una batidora pequeña y un sistema de almacenamiento de alimentos muy fácil de usar. Solo tienes que introducir alimentos blandos en la batidora en las combinaciones que quieras, batirlos y guardarlos en los recipientes.
  • Fabricador de bolsas de comida para bebés DIY: Vierta la comida previamente purificada en la estación de exprimido Infantino para hacer bolsas de comida para bebés DIY en cómodas bolsas reutilizables. Esta máquina puede hacer bolsas de tres tipos diferentes de alimentos a la vez, y las bolsas reutilizables crean menos residuos que las compradas en la tienda.
  • Preparadores de comida manuales: Si buscas algo menos tecnológico, un simple bol Mash ‘N Serve puede servirte. Sólo tienes que introducir alimentos previamente ablandados y triturarlos en el bol. También puedes probar con un molinillo de alimentos para bebés, un sencillo instrumento de cocina que tritura frutas y verduras hasta obtener un puré con trocitos.

Qué alimentos elegir

En las primeras etapas de la alimentación, los bebés deben consumir sólo alimentos ricos en nutrientes, como frutas y verduras, carnes magras, lácteos sanos (como el yogur natural) y cereales integrales. Un libro de cocina, como The Big Book of Organic Baby Food, es una buena referencia. Cuentas de Instagram como Yummy Toddler Food también ofrecen ideas y recetas increíbles para alimentar a bebés y niños pequeños en diferentes etapas.

Otra cuenta, Baby Food Universe, tiene estupendos consejos para introducir a los bebés en combinaciones de sabores únicas y ultrasaludables.

Seguridad

Es importante introducir los alimentos poco a poco, ofreciendo sólo un pequeño número de alimentos nuevos cada vez. Si un niño tiene una reacción alérgica, hay que poder determinar la causa. Si le sirves alimentos enteros, deben estar cortados en trozos fáciles de agarrar y del tamaño de un bocado (no más de medio centímetro en cualquier dirección) para evitar que se atragante. Los alimentos también deben ser blandos y fáciles de aplastar, así que evita los frutos secos, las palomitas de maíz, las uvas enteras, las zanahorias crudas y los alimentos fibrosos, como el apio.

Los purés pueden conservarse en el frigorífico o congelarse. Los alimentos nunca deben dejarse a temperatura ambiente más de 2 horas. Si contienen carne o huevos, sólo deben conservarse en el frigorífico durante 24 horas o menos. Los alimentos a base de frutas y verduras pueden conservarse en el frigorífico 48 horas o menos. Los alimentos pueden congelarse hasta un mes, y deben descongelarse en el frigorífico o utilizando la función de descongelación de una máquina para hacer papillas, en lugar de sobre la encimera o en agua estancada. Para más información sobre seguridad alimentaria, consultaestas directrices.