Es hora de enfrentarse al elefante en la habitación: dejar de fumar. Es algo que todo el mundo ha experimentado al menos una vez, pero eso no significa que sea fácil, sobre todo cuando hay niños de por medio. Dejar un trabajo de niñera suele significar una dura transición para todos: padres, hijos y niñeras por igual. Aunque hay muchas razones por las que las niñeras dejan a sus familias, es importante recordar que la marcha no deshace todo el trabajo duro y los recuerdos que se han conseguido y creado durante el tiempo que se ha estado con ellas. Para preservar la buena voluntad entre todos y mantener una referencia positiva, he aquí algunos consejos que te permitirán dejar tu puesto con elegancia.
- La honestidad es la mejor política
Da una respuesta clara y sincera de por qué te vas. Aunque no es necesario entrar en todos los detalles, debes asegurarte de ser sincero con los padres para los que trabajas. Imagínese que se encontrara con ellos en la ciudad o que se enteraran de su nuevo trabajo por otro padre: si es sincero desde el principio, estas situaciones no se convertirán en ocasiones que temer. Tanto si el motivo de tu marcha es claro como si es más personal, tu familia merece saber por qué te vas. Explícales tus motivos con calma y profesionalidad, y no dudes en ofrecerles toda la ayuda que puedas durante el proceso.
- Avise con la mayor antelación posible
Recuerda que los padres van a necesitar tiempo no sólo para adaptarse a tu marcha, sino también para volver a pasar por todo el proceso de contratación. También tendrán que encontrar la manera de explicar tu marcha a los niños y asegurarse de que cuentan con el apoyo emocional que necesitan en el futuro. Planificar el tiempo necesario para aliviar el estrés del proceso de contratación y formación es cortés y útil.
- Un poco más da para mucho
Ofrecerte como voluntaria para que mamá y papá puedan entrevistar a los nuevos candidatos es una forma de asegurarte de que te vas en buenos términos. Una vez elegida la nueva niñera, ofrécete a formarla para facilitarle la transición a ella y a la familia. Dedicar un poco de tiempo a recopilar horarios, menús para llevar, números de teléfono e información de contacto de vecinos o compañeros de clase, o cualquier lista útil que se te ocurra para la nueva niñera es una gran idea para ayudarla a familiarizarse con los entresijos de su nuevo trabajo. Trabajar duro hasta el final te garantizará que has hecho tu parte estupendamente, y mamá, papá y los niños también lo agradecerán.
- Despedida de los más pequeños
Es probable que las emociones se disparen durante su partida: para usted, para los padres y, sobre todo, para los niños. Pregunte a los padres cómo les gustaría que participara en la comunicación de la noticia a los niños. Aunque es probable que sean ellos los primeros en comunicarles que se marcha, lo mejor es que siga su ejemplo durante este tiempo. Trabajad juntos para que los niños entiendan cómo va a cambiar vuestra relación y cómo vas a formar parte de sus vidas en el futuro. Ser sensible a sus sentimientos y proactiva con la transición puede ayudarles también a adaptarse a la nueva niñera.
- La vida después de dejar de fumar
Depende de ti y de los padres decidir qué papel desempeñarás en la vida de la familia cuando dejes tu puesto. No es infrecuente que muchas niñeras se queden o incluso hagan de canguro después de dejar su puesto. Discuta las mejores maneras de “estar en contacto” con todos después de que usted se vaya. Tal vez eso signifique enviar tarjetas y mensajes de vacaciones, o tal vez signifique tomar un café de vez en cuando con mamá o hacer de canguro por la noche.
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