Es esa época del año en la que casi todas las familias que conoces estarán de viaje y se dirigirán a algún destino familiar divertido. Cuando se trata de preparar la maleta de tu niñera, es fácil sentirse intimidado por la tarea incluso antes de empezar. Por eso te ofrecemos algunos consejos para que el proceso sea lo más sencillo posible. ¿El truco? Pensar las cosas con antelación. Sigue estas sugerencias y tendrás una maleta perfectamente preparada para los niños en un abrir y cerrar de ojos.

Las listas son tus amigas

Para asegurarse de que lleva todo lo que necesita, una lista es un buen punto de partida. Una forma de combatir el estrés inducido por el equipaje es anotar todo lo que necesitas. Sepáralo por ropa, pañales, artículos y utensilios de alimentación, artículos de aseo, medicamentos, juegos/actividades y varios. Asegúrate también de planificar con antelación: nunca se sabe cuándo un niño necesitará Tylenol o una tirita. Anticiparse a las necesidades antes de que surjan le ahorrará estrés cuando llegue a su destino. Tanto si utilizas una lista maestra como si la divides en secciones, una lista te mantendrá en el buen camino para hacer la maleta como un profesional. Empieza a escribirla con una semana de antelación para ir añadiendo cosas sobre la marcha.

Sí, puedes tener una maleta a lo Marie Kondo

Lo mejor de doblar y empaquetar la ropa de los niños es que es pequeña y cabe muy compacta en una maleta. Dedicar tiempo a doblar bien cada prenda (tanto si te gusta el método kon mari como si prefieres tu propia técnica) no sólo ahorra espacio, sino también mucho tiempo para cuando la abras y empieces a deshacer el equipaje.

Los niños pueden ser desordenados, pero menos es más

A menos que te dirijas a un lugar que no disponga de lavandería ni de lavadora o secadora (aunque un paquete de Tide y un fregadero pueden servir en caso de apuro), no es necesario que lleves más de una prenda por día y por niño. Si te preocupa que el tiempo sea impredecible, añade una sudadera o chaqueta con cremallera para cada niño por si acaso. También pueden servir para tapar derrames en caso necesario. Un pijama por niño debería ser suficiente, a menos que te preocupen las pérdidas de pañal o los accidentes. Bañarlos antes de acostarse les ayuda a relajarse en un entorno desconocido, ¡y también a mantener limpio el pijama!

No olvide tener en cuenta estos aspectos

Una bolsa para la ropa sucia puede ser un salvavidas para mantener la ropa sucia alejada de la limpia. Además, facilita las cosas cuando vuelves a casa y empiezas el proceso de lavado. Ropa interior o pañales de repuesto, porque sí. Cuando metas zapatos en la maleta, ten en cuenta adónde vas y qué vas a hacer allí. El hecho de que “combinen” con cada atuendo no es necesariamente tan importante como la funcionalidad cuando se viaja. Especialmente con niños, es probable que prefieran la comodidad por encima de todo.