¿Alguna vez ha encontrado a la niñera perfecta,la que se siente como parte de la familia, y se ha encontrado con la sorpresa de que decide marcharse? No es el único; muchas familias se enfrentan a esta angustia y se preguntan por qué las niñeras dejan el trabajo y qué podrían haber hecho para evitarlo.

La verdad es que detrás de cada niñera que se marcha inesperadamente suele haber una mezcla de razones que a menudo pasan desapercibidas hasta que es demasiado tarde. Pero aquí está la buena noticia: una vez que entiendas por qué las niñeras a menudo dejan el trabajo, puedes tomar medidas simples y poderosas para construir una relación que mantenga a tu niñera feliz, valorada y con ganas de quedarse.

Hablemos de las razones más comunes por las que las niñeras se marchan y, lo que es más importante, de cómo puede convertirse en el tipo de empleador con el que las mejores niñeras quieran trabajar durante años.

1) Las principales razones por las que las niñeras dejan el trabajo

Entender por qué las niñeras dejan el trabajo suele reducirse a unos pocos temas comunes, y la mayoría son totalmente evitables con el enfoque adecuado.

a) Falta de comunicación clara

Las niñeras prosperan cuando saben exactamente lo que se espera de ellas. Aunque la flexibilidad forma parte del trabajo, las responsabilidades confusas y en constante cambio pueden hacer que incluso el cuidador más dedicado se sienta frustrado e infravalorado.

b) Sentirse infravalorado

Una niñera no es “sólo la ayuda”. Esta mentalidad es anticuada en el mejor de los casos y perjudicial para los cuidadores que invierten tanto de sí mismos en su trabajo. Las niñeras actúan a menudo como maestras, mentoras y compañeras de confianza de sus hijos. Si una niñera se siente invisible o menospreciada, es más probable que busque un entorno en el que se reconozcan sus esfuerzos.

c) Expectativas poco realistas o cambio de roles

Lo que empieza siendo el cuidado de los niños puede convertirse rápidamente en lavar la ropa, cocinar, hacer recados, cuidar de las mascotas y mucho más, sin compensación adicional ni discusión. Este “cambio de roles” es una de las principales razones por las que las niñeras dejan su trabajo. Si quieres que tu niñera asuma más responsabilidades, habla con ella. Pero prepárate para reconsiderar también la remuneración y para la posibilidad de que no esté en consonancia con sus objetivos profesionales.

d) Mala conciliación de la vida laboral y familiar

Lo entendemos: tener una empleada del hogar puede suponer un gran ajuste, sobre todo si es la primera vez que se es empleador. Pero las niñeras también son humanas. Un puesto con horarios impredecibles, sin límites o con excesivos cambios de última hora puede llevar rápidamente al agotamiento.

e) Mejores oportunidades en otros lugares

A veces, aunque las cosas vayan bien, otra familia puede ofrecer un salario más competitivo, prestaciones o un horario de trabajo mejor.

¿La buena noticia? Con conocimiento de causa y un poco de esfuerzo, la mayoría de estos problemas pueden evitarse antes de que se conviertan en un obstáculo.

2) Cómo conservar a una niñera estupenda a largo plazo

Una vez que entienda por qué las niñeras dejan el trabajo, podrá centrarse en crear el tipo de relación laboral que haga que quieran quedarse. He aquí cómo:

a) Establecer expectativas claras

Desde el primer día, esboza las obligaciones, las horas de trabajo, el salario, las prestaciones y las normas de la casa. Actualiza el acuerdo a medida que evolucionen las necesidades de tu familia, sobre todo si las tareas cambian con el tiempo. Y habla siempre con tu niñera sobre los cambios.

b) Ofrecer una remuneración competitiva

Una remuneración justa no es sólo la tarifa por hora. Las vacaciones pagadas, los días de baja por enfermedad, las primas por festivos y las prestaciones sanitarias (si es posible) marcan una gran diferencia en la satisfacción y la fidelidad de las niñeras.

c) Mostrar aprecio

Un simple y sincero agradecimiento, pequeños regalos o gratificaciones sorpresa pueden significar más de lo que imaginas. Las niñeras que se sienten apreciadas son mucho más propensas a quedarse.

d) Respetar los límites

Aunque la niñera adore a tus hijos, necesita tiempo personal. Resiste el impulso de enviar mensajes de texto constantemente durante las horas libres o de asumir disponibilidad de última hora.

e) Invertir en desarrollo profesional

Si es posible, ofrécete a pagar clases de reciclaje de RCP o talleres de desarrollo infantil. Demostrar que inviertes en su crecimiento demuestra un verdadero respeto.

f) Fomentar la comunicación abierta

Cree un entorno en el que su niñera se sienta segura compartiendo sus preocupaciones o comentarios sin temor a repercusiones.

Fomentar la confianza y el respeto mutuo no es sólo lo correcto: es una inversión inteligente en la estabilidad de su familia y la felicidad de sus hijos.

3) Crear un entorno doméstico en el que las niñeras quieran quedarse

Más allá de los contratos y las nóminas, las niñeras buscan una cultura familiar acogedora, organizada y solidaria. Este aspecto emocional de por qué las niñeras dejan el trabajo suele pasarse por alto, pero es fundamental.

a) Trate a su niñera como parte del equipo

Invítelos a las celebraciones familiares cuando sea oportuno. Manténgales informados de los grandes cambios familiares (mudanzas, decisiones escolares, próximos viajes). Haz que se sientan incluidos, no aislados.

b) Apoya su autoridad con tus hijos

Asegúrate de que tú y la niñera estáis de acuerdo y respáldala en lo que respecta a la disciplina, la estructura y las normas de la casa. Socavar la autoridad de tu niñera delante de los niños puede hacer imposible su trabajo.

c) Mantener las cosas organizadas

Un hogar caótico, con constantes cambios de última hora, rutinas poco claras o expectativas confusas, puede ser agotador. Aunque tu niñera está ahí para ayudarte a organizar las cosas y, de nuevo, la flexibilidad forma parte del trabajo, tu casa es el lugar de trabajo de tu niñera. La estabilidad ayuda a la niñera a sentirse segura y eficaz.

En última instancia, la mayoría de las niñeras se van porque no se sienten respetadas, valoradas o seguras. Cuanto más puedas crear un entorno en el que tu niñera se sienta realmente apoyada, más probable será que construyas una relación duradera que beneficie a toda tu familia, y mejor podrá apoyarte tu niñera.

Entender por qué las niñeras dejan el trabajo no consiste en culpar a nadie. Se trata de sentar las bases para una relación exitosa y a largo plazo. Si da prioridad a la comunicación, el respeto, una remuneración justa y un entorno de trabajo positivo, no solo conservará a las mejores, sino que creará un hogar más feliz y saludable para todos los implicados.